Habitación familiar del Hôtel Edouard VI en París, con cama grande y espacio para una cama adicional
Viajar en familia

París con niños: qué ver y cómo organizarse

París funciona mejor con niños de lo que suele pensarse, siempre que se cambie el ritmo: menos monumentos seguidos, más parques y trayectos cortos. Esta guía explica cómo plantear la estancia alojándose en Montparnasse.

Cambiar el ritmo es la clave

El error más habitual al viajar a París con niños es trasladar el itinerario de un viaje de adultos: tres monumentos al día, desplazamientos largos y comidas a las dos de la tarde. Funciona mal. Los niños aguantan bien una visita por la mañana y otra corta por la tarde, con un rato de parque o de descanso en medio.

La buena noticia es que París es una ciudad compacta y muy caminable, con parques por todas partes, agua potable en fuentes públicas y transporte frecuente. Y si se elige bien la zona donde dormir, buena parte del día se resuelve sin coger el metro.

Consejo de organización: agrupe las visitas por zonas y deje una tarde libre cada dos días. Pregúntenos en recepción: conocemos el barrio y podemos ayudarle a ordenar el programa según las edades y el tiempo previsto.

Qué ver

Lo que mejor funciona con niños en París

Ideas ordenadas por lo bien que suelen funcionar con distintas edades, no por fama turística.

La Torre Eiffel de París, una de las visitas que mejor funciona con niños

Subir a una torre

Ver la ciudad desde arriba suele ser el momento que más recuerdan. Además de la Torre Eiffel, la Tour Montparnasse queda a pocos minutos del hotel y ofrece una panorámica completa, con la propia Torre Eiffel incluida en las vistas.

Funciona con cualquier edad

Parques y jardines

El jardín de Luxemburgo está a un paseo corto del hotel: estanque con barcos de vela, zona de juegos, ponis y mucho espacio para correr. El Campo de Marte, las Tullerías y el parque de Monceau cumplen la misma función en otras zonas de la ciudad.

La mejor carta para bajar el ritmo

El Sena en barco

Un paseo en bateo resuelve a la vez el descanso y el turismo: se ven los monumentos desde el agua y los niños van sentados. Los muelles y los puentes también funcionan bien a pie, sin necesidad de embarcar.

Ideal a media tarde

Museos con espacio para moverse

Mejor un museo grande y bien elegido que tres seguidos. Los espacios amplios, con colecciones de animales, ciencia o historia, aguantan mucho mejor la atención infantil que una sala de pintura. Encontrará una selección en la guía de museos de París.

Una visita por día, como máximo

Un día fuera de París

Si disponen de varios días, el parque temático de Disneyland París está a las afueras y se llega directamente en tren de cercanías desde el centro. Es una jornada completa: conviene reservarla para el día con mejor previsión meteorológica.

Requiere un día entero

Mercados, panaderías y gofres

Comer es también parte del viaje: mercados de barrio por la mañana, panaderías con bollería recién hecha y puestos de crepes o gofres a media tarde. Montparnasse tiene mercados de calle y panaderías abiertas todo el año, no solo en temporada turística.

Fácil de encajar en cualquier momento

Moverse

Metro, autobús y distancias

El metro de París tiene muchas escaleras y no todas las estaciones cuentan con ascensor o rampa, algo a tener en cuenta si viajan con carrito. En la práctica suele compensar: el autobús, que va a nivel de calle y además enseña la ciudad mientras se desplaza, o agrupar las visitas a pie dentro del mismo barrio.

Otra ventaja de alojarse en el bulevar de Montparnasse es que buena parte del día no exige ningún trayecto: el jardín de Luxemburgo, Saint-Germain-des-Prés y el propio barrio quedan a distancia de paseo, con paradas para descansar cuando haga falta.

Tiene los trayectos desde los aeropuertos y las opciones de transporte detallados en la página de cómo llegar.

Plano de situación del Hôtel Edouard VI en el barrio de Montparnasse, París
Montparnasse, en el distrito 6: el jardín de Luxemburgo y Saint-Germain-des-Prés, a pie.

Dormir bien, la parte que casi nadie planifica

Con niños, el descanso deja de ser un detalle y pasa a decidir el viaje. Unas horas de sueño menos se notan al día siguiente en el humor de todos, y en París el ruido de la calle es el motivo de queja más frecuente en los hoteles.

Por eso conviene fijarse en tres cosas al elegir alojamiento: que las habitaciones estén insonorizadas, que haya aire acondicionado —útil tanto en verano como en los días de calor fuera de temporada— y que se pueda añadir una cama adicional sin cambiar de habitación.

En el Hôtel Edouard VI las 33 habitaciones están insonorizadas y disponen de aire acondicionado y baño privado. Las dos categorías admiten una cama adicional por un suplemento orientativo de 25 € por noche, y el desayuno se sirve en una bóveda de piedra del propio edificio, sin necesidad de salir a la calle a primera hora. Confirme siempre el importe final al reservar.

Antes de salir de casa

Seis detalles que ahorran problemas

Compre las entradas con antelación

Los monumentos y museos más concurridos limitan el aforo por franjas horarias. Reservar en la web oficial evita colas con niños cansados.

Empiece la jornada pronto

Las primeras horas son las más tranquilas y las que mejor aprovechan los niños. A mediodía, parada y descanso.

Lleve agua y algo de comer

Hay fuentes públicas en toda la ciudad y panaderías en cada manzana. Una merienda a mano evita más de una crisis.

Un plan para la lluvia

Conviene tener siempre una alternativa cubierta a mano: un museo, una galería o una tarde en el hotel.

Calzado cómodo para todos

Se camina más de lo previsto. Es el consejo que más agradecen las familias al tercer día.

Pregúntenos por el barrio

Parques cercanos, farmacias, panaderías abiertas, un restaurante que funcione con niños: en recepción lo resolvemos en dos minutos.

¿Preparando su estancia en París?

Consulte las tarifas orientativas, compruebe la disponibilidad o escríbanos directamente. Nuestro equipo le responde por correo electrónico lo antes posible.