Museo del Louvre
El museo más visitado del mundo. Es tan grande que conviene entrar con dos o tres obras en mente en lugar de intentar verlo entero. Reservar una franja horaria por internet es prácticamente imprescindible en temporada alta.
París tiene más de un centenar de museos, y no se trata de verlos todos. Esta guía ayuda a elegir según el tiempo disponible y el interés de cada uno, y señala los que quedan a un paso del hotel.
La pregunta útil no es qué museos hay en París, sino cuántos se pueden visitar de verdad sin acabar agotado. Un museo grande consume media jornada como mínimo: son edificios enormes, con colecciones de decenas de salas, y recorrerlos de prisa no aporta nada.
Dos criterios ayudan a decidir. El primero es el interés real: mejor una colección que le atraiga de verdad que tres que «hay que ver». El segundo es la zona: agrupar las visitas por barrios ahorra más tiempo que cualquier truco de transporte.
Los horarios, los días de cierre y las condiciones de acceso cambian con frecuencia, y varios museos cierran un día fijo de la semana que no es el mismo en todos los casos. Compruebe siempre la información en la web oficial del museo antes de desplazarse. En la página de enlaces útiles tiene las direcciones oficiales de los principales.
Son los más conocidos y también los más concurridos. Merecen la pena con entrada reservada y con tiempo por delante.
El museo más visitado del mundo. Es tan grande que conviene entrar con dos o tres obras en mente en lugar de intentar verlo entero. Reservar una franja horaria por internet es prácticamente imprescindible en temporada alta.
Ocupa una antigua estación de tren junto al Sena y reúne la mayor colección impresionista del mundo. El edificio en sí ya justifica la visita, y su tamaño es mucho más manejable que el del Louvre.
Arte moderno y contemporáneo en el Marais, en un edificio con las conducciones a la vista que sigue dividiendo opiniones. Las terrazas superiores ofrecen una de las mejores vistas del centro de París.
Bajo la cúpula dorada de Los Inválidos se encuentra la tumba de Napoleón. El conjunto incluye una colección militar muy extensa, así que conviene decidir de antemano qué parte interesa más.
La casa y el taller del escultor, con un jardín de esculturas donde se puede estar sin prisa. Por tamaño y por ritmo es una de las visitas más agradables de la ciudad.
Instalado en el Hôtel Salé, una mansión del siglo XVII en el Marais. Recorre la obra de Picasso en orden cronológico, lo que ayuda mucho a seguirla.
Una de las ventajas de alojarse en el distrito 6 es que no hace falta cruzar la ciudad para ver cosas. Estos museos quedan cerca del bulevar de Montparnasse y se pueden visitar sin planificar una jornada completa:
Le indicamos cómo llegar andando desde recepción. Si prefiere una visión más amplia de la ciudad, la guía de visitas de París reúne los monumentos y paseos principales.
Los grandes museos limitan el aforo por franjas. Es la forma de evitar la cola y, a veces, la única de entrar en temporada alta.
Dos visitas extensas seguidas se recuerdan mal. Alterne un museo con un paseo o con una visita corta de barrio.
Las primeras horas suelen ser las más tranquilas. A media mañana llegan los grupos.
Si su estancia lo permite, reserve los museos para días laborables: el cambio es notable.
Cada museo cierra un día distinto de la semana. Verificarlo antes de salir evita el viaje en balde.
Volver al hotel a descansar antes de cenar alarga el viaje: es el consejo que más repetimos.
Consulte las tarifas orientativas, compruebe la disponibilidad o escríbanos directamente. Nuestro equipo le responde por correo electrónico lo antes posible.