Donde el arte se sentaba a la mesa
A comienzos del siglo XX, Montparnasse era el centro del mundo artístico. Modigliani, Chagall, Hemingway, Picasso o Man Ray vivían en pensiones baratas del barrio y se encontraban cada noche en los mismos cafés. Aquella época dejó una herencia que todavía se respira: talleres de artistas, librerías, galerías y una mezcla de culturas que hace de Montparnasse un barrio con carácter propio, muy distinto del París de postal.
Hoy sigue siendo un lugar donde vive gente de verdad. Eso significa que, a cualquier hora, encontrará una panadería abierta, una farmacia, un mercado y un bistró donde comer bien sin pagar precios de zona turística extrema.
Los cafés históricos del bulevar
El bulevar de Montparnasse y sus alrededores conservan las grandes brasseries de la época dorada, con sus terrazas, sus interiores de madera y sus cartas de marisco y cocina francesa clásica:
- La Coupole, con su sala art déco y su pista de baile histórica.
- Le Dôme y La Rotonde, frente por frente, testigos de las tertulias de los años veinte.
- Le Select y La Closerie des Lilas, más al este, en el límite con el jardín de Luxemburgo.
Le recomendamos sentarse en la terraza a media tarde, pedir un café o un vaso de vino y ver pasar el barrio. Es una de las experiencias más parisinas que puede tener a dos minutos del hotel.