¡Bienvenido a París! Hemos preparado esta guía especialmente para usted, porque puede que venga a París por primera vez. Aquí encontrará algunos consejos para preparar la visita y sugerencias de paseos interesantes durante su estancia en la Ciudad de la Luz. ¡Feliz lectura!
Prepárese bien antes de salir
Cuando haya descansado del viaje en la acogedora habitación del hotel, prepárese para vivir la aventura por las calles de la capital. Pero antes de salir, póngase ropa cómoda.
En primer lugar, un calzado cómodo. Prepárese a andar mucho, porque se parará a menudo para descubrir cantidad de detalles interesantes. Pararse, volver a andar, otra parada... Si no lleva el calzado adecuado, le tocará sufrir.
Por ejemplo, visitar la Torre Eiffel significa esperar en la cola para comprar el billete, subir en ascensor, recorrer los distintos niveles y volver a bajar. Por lo tanto, lleve calzado cómodo: deje la moda de lado y piense más en la comodidad que en la coquetería.
El tiempo en París
El tiempo puede ser caprichoso en París. Una mañana de sol puede transformarse rápidamente en un cielo cubierto acompañado de viento fresco. A nuestros amigos del norte, acostumbrados al clima frío, les parece que el tiempo de París es suave; pero a los visitantes del sur hay que avisarles de que, salvo en los meses de mayo a septiembre, en París no hace calor.
Lo mejor es incluir en el equipaje un jersey ligero y un chubasquero. Y no se olvide del paraguas, porque será su mejor amigo en la calle, especialmente si quiere hacer fotos: la lluvia y las cámaras no se llevan bien.
Imite a los parisinos
Ya está listo para salir, con la ropa adecuada. Estos consejos le ayudarán a moverse como alguien de la ciudad:
- No tome el taxi durante las horas punta. Por la mañana hasta las 11:00 y por la tarde entre las 16:00 y las 20:00 las calles están abarrotadas y el taxímetro sube sin que usted pueda hacer nada. Tome el metro: es más sencillo, cuesta menos y es muy rápido. Aquí tiene nuestra guía de transporte.
- Los restaurantes empiezan a aceptar clientes hacia las 12:15 y están llenos hasta las 13:30. Por la noche el servicio suele empezar a las 19:30 y no se vacían antes de las 22:00. Si no quiere esperar, cene pronto, entre las 18:00 y las 19:00. Atención: muchos restaurantes no sirven entre las 14:00 y las 18:00.
- Tomar algo en la terraza de un café y ver pasar a la gente es una ocupación agradable, pero la consumición le costará más cara que dentro del establecimiento.
- Los camareros parisinos son impacientes. No es que no sean amables: ocurre que tienen prisa. No se tome a mal que le den la espalda si usted tarda en decidir qué quiere tomar; volverán a su mesa más tarde.
- La propina: la cuenta ya incluye el servicio, así que no es obligatoria. Si quiere ser amable, deje un euro en el café y unos pocos euros en el restaurante.